Excelente pensamiento. Yo la recuerdo siempre, cada vez que se corta internet por las tormentas, o cuando una inundación te deja sin luz por días.
El olvido de la Naturaleza parece que se da más en países más desarrollados. En el que nos toca, se nos presenta a cada rato. Eso sí, muchos siguen sin verla...
Pensar que lo que pasó en Japón es un fenómeno impredecible pero que se sabe que tarde o temprano va a pasar, es decir que la gente que vive allá se tiene que hacer a la idea de que un buen día, el día más normal de sus vidas, podría tener que vérselas con un tsunami, algo así como convivir con el fantasma ubicuo del desastre o resignarse a la fatalidad para no pensar en el asunto. Seguramente alguno de esos japoneses que escriben retorcidas historias de terror podría aprovechar esta situación para crear un relato sobre el miedo, la realidad, el azar y el destino. Podría tratarse de un fóbico adulto joven que vive perseguido por la idea de que en el momento menos pensado —que él siente inminente— vendrá el tsunami y que, resentido porque nadie comparte su pánico y para colmo lo tratan de loco, hace volar una represa justo cuando llega el tsunami y disimula su crimen. O algo así. El autor podría inventar un pretexto arquitectónico o geográfico para que el protagonista no pierda la vida.
“A democracy is nothing more than mob rule, where fifty-one percent of the people may take away the rights of the other forty-nine.” - Thomas Jefferson
"Es un disparate la democracia. Nadie cree que el pueblo sepa cuál es el mejor matemático o el mejor biólogo. ¿Por qué va a saber quién puede gobernarlo mejor?" --Jorge Luis Borges
"Those who have achieved all their aims probably set them too low."--Herbert von Karajan
4 comentarios:
http://www.lanacion.com.ar/1356864-no-es-ni-dios-ni-el-demonio-es-la-geologia
Excelente pensamiento. Yo la recuerdo siempre, cada vez que se corta internet por las tormentas, o cuando una inundación te deja sin luz por días.
El olvido de la Naturaleza parece que se da más en países más desarrollados. En el que nos toca, se nos presenta a cada rato. Eso sí, muchos siguen sin verla...
Saludos
PLPLE
Pensar que lo que pasó en Japón es un fenómeno impredecible pero que se sabe que tarde o temprano va a pasar, es decir que la gente que vive allá se tiene que hacer a la idea de que un buen día, el día más normal de sus vidas, podría tener que vérselas con un tsunami, algo así como convivir con el fantasma ubicuo del desastre o resignarse a la fatalidad para no pensar en el asunto. Seguramente alguno de esos japoneses que escriben retorcidas historias de terror podría aprovechar esta situación para crear un relato sobre el miedo, la realidad, el azar y el destino. Podría tratarse de un fóbico adulto joven que vive perseguido por la idea de que en el momento menos pensado —que él siente inminente— vendrá el tsunami y que, resentido porque nadie comparte su pánico y para colmo lo tratan de loco, hace volar una represa justo cuando llega el tsunami y disimula su crimen. O algo así. El autor podría inventar un pretexto arquitectónico o geográfico para que el protagonista no pierda la vida.
En momentos como este, el anti-discurso del rey.
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