miércoles 24 de junio de 2009

De la prohibición de la "burka"



El presidente de Francia Nicolás Sarkozy dijo hace poco que las "burkas no son bienvenidas en Francia". Remarcó que no son un símbolo religioso, sino un símbolo de sumisión, y que las mujeres que la utilizan son prisioneras aisladas de la vida social y desprovistas de su dignidad. La intención es prohibir su uso en público, convirtiendo en ilegal esta forma de vestir que muchos musulmanes consideran como la que deben utilizar las mujeres.

A nosotros occidentales que vemos a las mujeres cada vez con menos ropa por la calle, este tipo de vestimenta nos es bastante chocante. Jamás vimos una mujer tapada de esa forma, y por habernos criado en ese ambientes nos parece una locura que las mismas anden así. De la misma forma que alguien del siglo 19 se escandalizaría por el estado de la "moral y las buenas costumbres" en estos lares, a nosotros esta vestimenta nos parece una aberración. Y ni que hablar a los musulmanes las mujeres semidesnudas que hay por todos lados.

Yo pienso que esta movida de Sarkozy es una deducción o consecuencia lógica del secularismo histórico (y sangriento) francés. El que se quema con la leche, ve la vaca y llora. Los franceses con la religión tiene una reacción similar, y la separación total entre religión y estado es algo que los caracteriza en el mundo. Verdaderamente no lo sé, pero dudo que los franceses tengan cruces en sus tribunales como nosotros los argentinos, o en la entrada a dichas instalaciones se encuentren las tablas con los Diez Mandamientos como sucede en varios estados de los EEUU. Tampoco es extraño que esto tenga como efecto que la gran mayoría de los franceses no sea religiosa, y que muchos menos aún sean practicantes. Prohibir una vestimenta con una fuerte connotación religiosa como lo es la "burka" no parece extraño en este contexto, y yo creo los franceses seculares deben apoyar en esto a Sarkozy en gran número.

Más allá de todo esto la idea de que el estado se ponga a disponer cómo deben vestir las personas me suena a totalitario. Las "burkas" podrán ser odiosas a los ojos de los seculares franceses, pero que yo sepa no generan ningún tipo de daño a terceros ni tampoco podrían hacerlo potencialmente. ¿Se justifica una acción del estado en el máximo de su imperium por un tipo de vestimenta que obviamente no daña a nadie? La acción prohibitiva del estado y el ejercicio de su poder coactivo debe circunscribirse a un ámbito específico, donde la acción de la persona cause un daño grave que justifique la punición. Definitivamente la "burka" no se constituye en eso, y de ninguna manera amerita ser penada.

Ahora bien, es sabida la existencia de relaciones de fuerte sumisión en el mundo musulmán de las mujeres para con los hombres. Algunos alegan que las mujeres que usan esto lo hacen por órdenes de sus maridos, y que en caso de no querer realizarlo aquellos las golpearían o les infligirían algún tipo de daño corporal. Siguiendo esa lógica, entonces ellos señalan que la prohibición de la "burka" permitiría liberarlas de dicha opresión impuesta por sus maridos. ¿Pero es posible que absolutamente todas las mujeres sean forzadas a utilizar esta cosa? No dudo que sí las debe haber, y probablemente sean un buen número, pero sería ridículo negar de plano la posibilidad de que muchas de ellas también lo hagan por su propia voluntad. ¿O acaso solamente las mujeres occidentales judías y cristianas son libres de ponerse vestidos largos o pelucas para seguir fielmente a su religión? Nadie quiere "liberar" a las ultraortodoxas judías que deciden vestirse de una forma ciertamente conservadora, ni tampoco con las mujeres que se visten al estilo amish, pero las musulmanas son presas de esto por el solo hecho no ser occidentales.

Francia debería aceptar el uso de este atuendo, y a su vez intervenir en aquellas situaciones donde se verifique que el mismo es utilizado por efecto del temor reverencial. De esa forma se podrían conjugar armónicamente los intereses de las mujeres que prefieren un estilo de vida más conservador, y de aquellas que definitivamente no lo desean y pretenden cambiar. Porque si se prohíbe de forma absoluta su uso quienes deseen vestirlo serán castigados sin ninguna justificación, y la libertad religiosa se vería fuertemente lesionada. De la misma forma que uno acepta ideas con las cuales no comulga y hasta siente una gran repulsión, el atuendo de las personas debería ser tolerado.

Yo creo que esto es algo bien particular de Francia, y su peculiar historia con la religión. La "república" es un mandato histórico a separar bajo todo punto de vista la religión del estado, y en ciertas ocasiones hasta prohibir manifestaciones religiosas (a través de la vestimenta en este caso) por ser aborrecibles a ese mandato. Eso es necesario para comprender esta movida de Sarkozy, y entender por qué probablemente la misma no levante demasiada polvareda dentro de los propios franceses. Y hasta me arriesgo a decir que posiblemente esto termine en la ECHR, y un fallo a favor del uso de la burka en público.

Parece una locura que en pleno siglo 21 todavía haya que hablar del derecho a vestirse libremente, y de la imposición de códigos de vestimenta. De algo estoy seguro, los odiadores del Islam y los ateos "militantes" deben estar contentos.

6 comentarios:

hugo dijo...

dos cosas iván:

1. sobre la no religiosidad francesa, a pesar de las encuestas y de lo que yo mimso pensaba, estuve en parís una vez para el día de los muertos, hace treinta años atrás, y las iglesias estaban a reventar -es cierto que también se recordaba a los muertos por la patria-

francia además recibió de roma el título de "hija predilecta de la iglesia"...

2. en cuanto a la prohibición de la "burka" en público, la veo como una medida que trata de delimitar precisamente el ámbito de la religión dentro de la esfera privada. como católico también me molestaria ver mujeres con mantilla por la calle o, como el caso del director de orquesta israelí daniel oren, que conduzca usando un solideo...

Iván dijo...

Pero la "burka" prohibida para uso público destruye su función de ser, y la desnaturaliza totalmente. La idea detrás de ella es que los otros hombres no vean a la mujer, y se sobreentiende que en su propia casa solamente la verá su marido sin esa vestimenta.

Como digo en el post, es una reacción a la religión propia de una historia compleja con la misma. Sumado a otra difícil relación que están teniendo los franceses con los inmigrantes y sus descendientes.

A mi me parece un atropello importante indicarle a una persona cómo debe vestirse, algo más propio del conservadurismo contra el cual supuestamente luchan.

A mi me da lo mismo como se viste la gente. No hay un "derecho a la buena vista".

Claude dijo...

Supongo que el tema de fondo no es la religión ni el atuendo sino el rostro, aunque ignoro los pormenores del asunto en Francia. En Occidente la sociabilidad tiene mucho que ver con el rostro descubierto.

Marta Salazar dijo...

yo creo que la mayoría de los franceses sí son religiosos (para bien o para mal), pese a que el estado -por la tradición aludida- tiene que mostrarse como "laicista", yo creo que hay mucho de oportunismo político en esto;

en lo personal, la burka no me gusta, me choca, tanto como que las viejas alemanas anden sin ropa interior y que no se depilen... (aunque están cambiando en esto, gracias a la globalización).

Esto también lo hacen -según ellas- porque a sus maridos les parece muy sexy que no se depilen, algo que no puedo entender.

Pero no soy nadie para imponerle dress codes a nadie ;) Menos desde una posición de poder, desde el gobierno, desde el estado, desde la sociedad mayoritaria.

Yo pienso que mientras menos se les prohíba usar estos atuendos propios del desierto, más pronto se lo sacarán ;)

PS: una enorme cantidad de alemanes y de alemanas NO usa jeans, porque dice que son elemento de la decadencia norteamericana...

Marta Salazar dijo...

Claude tiene, probablemente, mucha razón, habrá que darle más vueltas a esto del rostro...

Ayer vi a dos "pinturitas" con Burka, hablando por celular y super bien pintadas; muy a la moda...

incluso se movían cómo se mueven las más modernas de las chicas "occidentales", y se les veían los zapatos super a la moda...

Pensaba que, seguro que, cuando lleguen a su casa y se saquen el atuendo desértico, se verán como... no sé, como lo que Uds. llamarían "una mina", ja ja

Saludos, te pongo un link Iván!

Marta Salazar dijo...

sí, a mí me molestan esas mantqueillas o cómo se llamen, Hugo, gracias por escribirlo!

es una de las razones para no entrar en la Orden del Santo Sepulcro, donde me habían invitado, ja ja, se imaginan, yo vestida así! ja ja

Abrazos a todos!