domingo 24 de mayo de 2009

Intitulado



El hijo de Alfonsín habrá participado de varias elecciones, pero es claro que se ubicó en el ambiente político con la muerte de su padre. Antes ni figuraba, los medios ni siquiera lo llamaban para sus programas políticos, y si la gente lo tenía en mente era por cuestiones bien distintas a su carrera política. La muerte de su padre lo instaló en la escena política, y de repente empezó a aparecer por todos lados y logró un acuerdo con el partido de Carrió.

Esto es una opinión muy propia con la cual quizá algunos no comulguen. Pero a mí me pareció bastante criticable como se instaló en los medios sabiendo muy bien que si por algo eso era, era porque se había muerto su padre. No quiero decir que conscientemente usó la muerte de su padre para lograr algo que antes difícilmente pudiera conseguir, sino que probablemente se dejó llevar. No obstante, con la cantidad de apariciones que ha hecho dudo que se haya negado a alguna, ni mucho menos que haya pensado las implicancias de no hacerlo. O sea, si estaba ahí, no era por sus propias cualidades, sino porque se murió su padre y a los medios les servía traer al hijo de quien todos veían como un gran prócer contemporáneo.

Decir que lo mejor hubiera sido que se llamara a silencio quizá no tenga en cuenta que si algo es este Alfonsín, es un "animal político". ¿Pero acaso está por encima la política a la memoria del padre? ¿O habrá creído conveniente honrar a la misma a través del partidismo político? ¿ No está mal ocupar un lugar que realmente no pertenece, y además usurpado por la muerte del propio padre? No sé, que cada uno se responda por su propia cuenta, pero a mí por lo pronto no me gustó mucho que se paseara por todos los programas en campaña política sabiendo muy bien que todos lo llamaban por razones obvias antes aludidas.

Y tampoco es una locura pensar que su candidatura con el partido de Carrió se deba también a todo lo que generó la muerte de RRA. Eso le pregunta la periodista a Stolbizer de LN en Enfoques, quien obviamente responde negativamente y medio indignada. Sin embargo por más bella que sea su retórica, todos aquellos que desconfiamos del poder político tendemos a descreer las intenciones exteriores de los mismos. Si hace dos años no se aliaron con el hijo de Alfonsín, y ahora sí lo hacen es porque algo cambió. Y ese "algo" es la muerte de RRA que generó en la sociedad una nueva valoracion positiva del radicalismo, y que potencialmente pueda quedar plasmada sobre Alfonsín hijo.

Para mí esto no habla bien de ninguno. Ni de la CC que usa a Alfonsín para benefiarse del "efecto Alfonsín" ni del hijo que acepta a sabiendas de eso la candidatura. Carencia de decencia es mi diagnóstico, nada raro en políticos.

3 comentarios:

Claude dijo...

Para colmo Alfonsín padre murió en plena preparación de campaña. Para mí su hijo es como Lavagna con bigotes, me da esa impresión de mediocridad y falta de sustancia. Los Duhaldistas del “peronismo disidente” hacen algo parecido con la hija de Rucci, que también se presta. Ni hablar de gente cuya única credencial política es tener padres desaparecidos, como la Donda y Cabandié.

Iván dijo...

¡Esa Rucci por favor! Para mi ni siquiera vale que a su padre lo matara la subversión. No olvidemos que Rucci era un sindicalista, el líder de la CGT. Es como votar un hijo de Moyano en 30 años, ni en sueños...

PiensoLuegoPiensoLuegoExisto dijo...

Iba a comentar algo, pero no quería arruinar la última línea:
"Carencia de decencia es mi diagnóstico, nada raro en políticos."

Saludos
PLPLE